jueves, 26 de enero de 2017

Renovación Urbana

Acción y el resultado de renovar (dejar algo como nuevo, regresarlo a su estado original, reemplazar algo viejo por otra cosa nueva, restablecer aquello que estaba interrumpido). Urbano, por su parte, es lo que está asociado a una ciudad (una aglomeración de edificios y habitantes que funciona como unidad administrativa y cuya economía se basa en actividades que no son agrícolas).

Se conoce como renovación urbana a la iniciativa o el proceso que busca modificar la infraestructura y las construcciones de una ciudad. Este tipo de emprendimiento se lleva a cabo cuando la ciudad en cuestión se vuelve antigua y ya no puede hacer frente a las demandas actuales de la población.

La renovación urbana puede contemplar la eliminación de edificios viejos y la construcción de nuevos, o la remodelación y restauración de los edificios existentes. Supongamos que en una localidad de casas bajas existe un notorio déficit habitacional por el incremento de la población. Para paliar este problema, las autoridades deciden desarrollar una renovación urbana y comienzan a construir grandes torres para que la gente tenga acceso a la vivienda.

La creación de espacios verdes también puede formar parte de la renovación urbana. En un barrio en el que se han construido decenas de rascacielos en la última década, es posible que se necesiten plazas y parques para mejorar la calidad del medio ambiente y para ofrecer a los vecinos espacios de recreación.

La creación de nuevas calles, el ensanchamiento de avenidas y la instalación de luminarias son otras decisiones que pueden formar parte de un proyecto de renovación urbana.

Historia de la Renovación Urbana


Renovación urbanaLa renovación urbana data de los primeros tiempos de la ciudad industrial, la cual surgió como consecuencia de la revolución industrial y se caracterizó, en parte, por el incremento de su población, la aparición de medios de transporte públicos, la extensión de la urbe por medio de vías de comunicación, la sustitución de las antiguas murallas por los bulevares y, no menos importante, la creación del ascensor, que permitió la construcción de edificios más altos.

Gran parte de las ciudades medias de Occidente atravesaron algún tipo de saneamiento u obra de rehabilitación de sus barrios obreros a lo largo del siglo XIX, y en todos los casos uno de los puntos más importantes fue la decisión de derribar las murallas. Por otro lado, también se abrieron ejes de comunicación y se ampliaron las calles para dar lugar a anchas avenidas que facilitaran el tránsito de peatones y carruajes.

No se debe subestimar el alcance de la renovación urbana, reduciéndola a un mero lavado de cara de una ciudad enfocado en cuestiones estéticas. Por el contrario, esta compleja operación que comenzó unos siglos atrás formó parte de estrategias bien definidas que apuntaron a la revalorización de barrios enteros y dio lugar a una activación económica y a diversos aspectos del desarrollo social.

Hoy en día


En la actualidad, la renovación urbana suele tener lugar en los centros urbanos, ya que es allí donde se ubican las barriadas más antiguas y menos preparadas para hacer frente a las exigencias sociales y económicas de los tiempos que corren. Es importante señalar que el presupuesto necesario para una actuación de este tipo es considerable y que la inversión no siempre se recupera.

Un fenómeno que debe tener en cuenta la administración pública a la hora de dedicar sus esfuerzos a la renovación urbana es el “efecto contagio”, el cual describe la ambivalencia de dos propiedades inmuebles vecinas en cuanto a su valor: si una se mantiene en perfecto estado pero la otra se deteriora, la última afecta negativamente a la primera, mientras que si ambas se mantienen se benefician mutuamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario