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El ñandú comienza a ser noticia. La Dirección
General de Sanidad y Consumo de la Comisión Europea acaba de anunciar que
el bloque comunitario abre su mercado a la carne de ñandú originaria del
Uruguay después de diez años de negociaciones.
El interés europeo se centra mayoritariamente en la carne de cortes sin
hueso. Las plumas del ñandú se comercializan en el mercado interno
uruguayo y se espera en los próximos meses el lanzamiento en el mercado un
cosmético femenino elaborado con grasa de ñandú, muy rica en omega 3.
En Argentina, “ya estamos en condiciones de comenzar las faenas en forma
regular y abastecer al mercado interno", asegura Luis López, productor y
miembro de la Asociación de Criadores de Ñandúes Argentinos (ACRIÑA).
Todavía no se exporta porque faltan las cantidades suficientes que
demandan los mercados.
Actualmente existen cerca de 60 criaderos con más de 6.000 ejemplares, y
la posibilidad de quintuplicar esa cantidad durante la presente temporada
de postura.
El ñandú es el ave corredora de mayor tamaño de América del Sur, autóctona
de la región del Río de la Plata. No puede volar aunque tiene grandes
alones. Su defensa es la aguda visión y gran velocidad en la carrera.
Pueden dar pasos de más de 1,70 ms y poseen una gran capacidad de maniobra
ayudados por sus alas.
EL MERCADO PIDE
Al tratarse de una actividad incipiente, todavía existen aspectos
sanitarios y de manejo por mejorar; también urge un reordenamiento legal
en lo que respecta a los entes de control y a las condiciones para la
habilitación de frigoríficos. “Estamos trabajando en la elaboración de un
nuevo protocolo de cría que garantice la trazabilidad del producto y la
aplicación de normas de inocuidad y calidad", comenta López.
Hoteles y restaurantes con cocina internacional van incorporando
exquisitos platos, jamones ahumados y otros fiambres elaborados a partir
de carne de ñandú. Es magra (99% libre de grasa), baja en colesterol y con
alto contenido proteico, omega 3 y hierro. Se cotiza entre 25 y 30 pesos
por kilo, precio mayorista.
También se comercializan los huevos, las plumas y recientemente, se
investiga el aceite para cosmética y alimentación. Pero entre los
derivados, el cuero se lleva las palmas: es uno de los más valorados del
mercado, ideal para la confección de artículos de lujo por ser suave,
resistente a la humedad y a las rajaduras.
PASO A PASO
El estado de desarrollo de la actividad es diferente en cada país. Según
se dijo en el Primer Congreso Latinoamericano sobre Conservación y Cría
Comercial de Ñandúes, celebrado hace un año en Buenos Aires, Argentina ha
generado un interesante nivel de información científica y tecnológica,
Uruguay está más aventajado en aspectos comerciales, y en Chile, Brasil y
otros países la actividad muestra un grado variable y en general más bajo
de desarrollo.
"Disponer de plantas de faena es sólo el primer paso tranqueras afuera del
criadero, pero debe estar acompañado de las gestiones necesarias para
ganar y conservar mercados, tanto dentro como fuera del país. Ambos son
importantes, ya que si bien el mercado exterior es atractivo por los
valores que se manejan, especialmente en Europa, los requisitos que
imponen en términos de calidad, volumen, homogeneidad y regularidad son
comparativamente altos”.
“En una primera etapa de la producción, cuando los stocks son aún pequeños
y es difícil garantizar un flujo uniforme de productos, los mercados
nacionales relacionados con la hotelería y restaurantes pueden ser la
salida prioritaria para las carnes de ñandú", afirma el documento final
del evento.
INVESTIGAR ANTES DE INVERTIR
Para encarar cualquier emprendimiento, se requiere una verdadera
planificación empresarial y visión acabada del mercado real. Si bien ya se
han realizado faenas y degustaciones, no hay aún escala de producción para
procesamiento comercial en Argentina.
"El número de criaderos se ha incrementado, pero lo cierto es que todos se
encuentran aún en proceso de formación de planteles parentales o, al
menos, en la estabilización de los mismos. Incluso las tecnologías de
producción están siendo ajustadas y todavía se desconocen detalles clave
relacionados con los requerimientos nutricionales, así como las causas de
ciertas enfermedades y de la mortalidad de crías", afirma el Ing. Agr.
Matías Acerbi, de la Dirección Nacional de Alimentos de la Secretaría de
Agricultura de La Nación.
Según el especialista, el alto índice de fracaso de los criaderos es un
indicador de fallas de planificación y de gestión entre numerosos
emprendedores que encararon esta actividad.
BEMOLES EN EL MERCOSUR
A raíz del aumento de la producción en Uruguay, la ACRIÑA ha pedido que
recupere su plena vigencia la resolución 53/91 de la Secretaría de
Agricultura que prohíbe el ingreso de productos y subproductos de ñandú en
todo el territorio del país, pues atentaría, al decir de la organización,
contra el desarrollo incipiente de la producción argentina.
"Queremos destacar que dadas las características que este tipo de
producciones tienen, hay productores que llevan 4 años invirtiendo en la
actividad, y que resultaría manifiestamente perjudicial que en el momento
en que se espera que comience el recupero, se le genere una competencia
desleal desde el extranjero", advierte Augusto Cortina, secretario de la
entidad.
Pongámonos de acuerdo para mirar juntos al mundo sin romper con el vecino,
lo importante es ganar en volumen y salir a conquistar los mercados. Es lo
que declara públicamente la ACRIÑA.
LISTA DE TAREAS
Cortina, quien también produce ñandúes, destaca que la actividad
potencialmente tiene “una alta rentabilidad, difícil de lograr con una
actividad tradicional". El emprendedor, de 33 años, especifica que una vez
crecido se puede obtener una ganancia de entre 250 y 350 pesos por animal.
A tono con los tiempos del campo, hay que esperar dos años para empezar a
percibir beneficios y recuperar la inversión.
Se estima que un emprendimiento económicamente sustentable debe arrancar
con 200 huevos y una inversión entre 25.000 y 30.000 pesos incluyendo las
instalaciones.
Hay que pensar en una sala de incubación de aproximadamente 20 metros
cuadrados con mampostería ordinaria, techo con aislamiento, ventilación y
paredes de ladrillo común. Se debe contar, además, con una incubadora, un
galpón de cría de por lo menos 60 metros cuadrados, con techo de chapa,
paredes de alambre y lona, con campana de calor. Y por último, un sector
de recría y engorde a campo abierto. El número de hectáreas dependerá del
tipo de pastura y del rinde de cada campo.
RECURSOS SOBRE ÑANDÚ
Asociación de Criadores de Ñandúes Argentinos (ACRIÑA). Tel.: (011)
4682-4435, 4213-3660. Email:
info@acrina.com.ar. Internet:
www.acrina.com.ar
Asociación Uruguaya de Criadores del Ñandú (AUCRIÑA). Tel.: (598-2)
336-5607, Montevideo, Uruguay. Email:
info@aucrina.org.uy. Internet:
www.aucrina.org.uy
Cámara Argentina de Producción y Procesamiento de Productos de la Fauna
Silvestre. Tels.: (011) 4803-6815 / 4807-0578. Email:
camliebres@fibertel.com.ar
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