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Hay quienes destilan esencias en medio de un campo
donde también ofrecen alojamiento, o desecan flores para turistas que
buscan algo natural que regalar y se encantan con verlas almacenadas en el
techo de la casa. O los que organizan compras a personas con poder
adquisitivo o descubren en la alimentación natural una veta de alto valor
agregado a futuro.
Según el Ing. Ind. Benito De Miguel, especialista en desarrollo de planes
de negocios, “la concepción de productos nuevos es uno de los pilares
fundamentales para las empresas”. Puede ser una innovación total, es decir
algo que no existe en el mercado, o una creación que aporta algo nuevo a
un producto. Como sea, la innovación siempre es importante a la hora de
iniciar o mejorar un negocio.
Un negocio puede nacer y continuarse por herencia o
tradición familiar. También desprenderse de un emprendimiento en marcha, o
como diversificación de un rubro. Todos necesitan de una primera idea y
la clave cuando ésta surge es saber explotarla.
La pregunta es cómo se desarrollan nuevos productos. De Miguel sugiere
tener en cuenta varias etapas, en este caso las dos más importantes son:
fijar los objetivos del producto (y de la empresa, claro) y buscar
instancias para generar ideas, discernirlas y valorarlas.
Flores para disecar
Alejandro Camañ es propietario de Sukal (www.sukalarteyflores.com.ar),
un establecimiento ubicado en la ladera del cerro Piltriquitrón a 3
kilómetros de la villa turística El Bolsón. Junto a Andrea, su mujer, y
sus dos hijos cultiva flores para disecar y recibe a visitantes
extranjeros.
Después de trabajar en un banco que lo hacía mudarse cada tres años de
ciudad junto con su esposa e hijos, este emprendedor decidió cambiar de
vida. “Era algo que veníamos proyectando hacía tiempo, fue una decisión
familiar”, explicó Andrea.
En enero de 2005 Alejandro viajó al sur buscando su lugar en el mundo.
“Nunca nos imaginamos que íbamos a terminar cultivando flores, de hecho
tuvimos que aprender de cero el manejo del negocio, pero es parte de lo
que siempre soñamos: armar nuestra propia empresa”, afirmó.
La explotación florícola que existía en el lugar estaba un poco
abandonada. Ellos parquizaron todo el predio y retomaron la producción
como un atractivo más para el emprendimiento turístico. Así se lanzaron al
servicio de hostería familiar orientada al turismo internacional,
principalmente, y a la floricultura.
Actualmente la familia Camañ produce flores secas que comercializa a
granel o como arreglos artesanales en la región y Buenos Aires. Y en la
cabaña con vista al parque y a las montañas pueden hospedarse hasta 4
personas. De ejecutivo bancario a productor rural, Alejandro afirmó que
“no hay secretos sino convicción”.
Chicas fashion
Victoria Grunberg y Leila Nahmod de 25 y 26 años, son dueñas de Planners &
Co. (www.plannersandco.com),
una pyme que hace unos dos años organiza eventos en su división Ideal
Events, meta original del emprendimiento, y brinda el servicio de personal
shoppers, división que llamaron BiBa (buying in buenos aires), apuntando
al turismo extranjero de alto poder adquisitivo y marcado perfil de
consumo.
En la primera fase propuesta por De Miguel “se trata de establecer los
objetivos que se persiguen a la hora de desarrollar un nuevo producto.
Para ello hay que tener en cuenta la línea de productos a desarrollar y el
mix o conjunto de productos”. Planners & Co. tiene dos líneas de trabajo
bien definidas complementarias a los objetivos de la empresa.
“Nos conocemos del colegio, pero recorrimos caminos profesionales
distintos. Eso nos sirvió mucho porque cada una aportó contactos y
experiencia en campos diferentes, así logramos integrarnos en el momento y
lugar justos”, contó Victoria, Lic. en Relaciones Públicas.
Leila cursó unos años de Relaciones Públicas, fue productora de TV y hoy
estudia Comunicación Social. Ambas trabajaron en otros países, lo que les
aportó conocimientos e ingredientes nuevos a tareas que ya conocían. De
hecho, en su recorrida por las grandes tiendas de indumentaria en Nueva
York, Victoria conoció a los shopper planners, algo así como asistentes o
guías de compras. Esa experiencia fue el componente clave para que el
emprendimiento funcionara.
Flexibilidad y orientación al cliente
Los guías de compras son muy pocos en Capital Federal, por eso las chicas
decidieron especializarse y realizaron un curso en asesoramiento de
imagen, pues querían brindar a cada cliente un itinerario de compras
diseñado a medida.
“Actualmente nos contratan turistas, diplomáticos y políticos extranjeros,
pero también reconocidos profesionales y empresarios argentinos que buscan
cambiar su imagen o renovar su vestuario. En todos los casos analizamos el
estilo y perfil del comprador”, hablan entusiasmadas.
Planners & Co. potencia las habilidades de las jóvenes a la hora de
planear eventos y de llevar a los turistas por los show rooms de los
locales y fábricas más exclusivos de la ciudad. “Tenemos convenios con los
negocios, y con las agencias de turismo y los hoteles trabajamos por
comisión”, contó Leila.
Lo cierto es que cada tour de compras es un aprendizaje. Ellas reconocen
que ser guías de compras les divierte, les permite darse a conocer y sumar
posibles clientes en el área de eventos.
“Nuestra ventaja es que somos muy dinámicas y nos adaptamos a cualquier
situación. Hemos hecho de todo, como compras por encargo para diplomáticos
y ejecutivos que venían por poco tiempo. Siempre supimos lo que queríamos
hacer, pero cada experiencia es distinta y nos exige tener propuestas y
presupuestos flexibles. Creemos que esa versatilidad es lo que nos permite
sumar oportunidades”.
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