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Se destacan los avances con las moras híbridas o zarzamoras, que se
adaptan muy bien a los diferentes climas de Tucumán.
El INTA Famaillá conduce diversos trabajos de investigación y
transferencia de tecnología en los cultivos de arándanos, frutilla y
moras híbridas en Tucumán, explicó el doctor Daniel Kirschbaum,
investigador de dicha institución.
Respecto de aquellas últimas -se denominan moras híbridas o
zarzamoras- están siendo evaluadas por los técnicos como una nueva y
promisoria alternativa de producción para la provincia.
Los resultados obtenidos en parcelas experimentales
-estratégicamente ubicadas en tres ambientes muy particulares del
territorio provincial,como Burruyacu, Famaillá y Trancas-, permiten
inferir que este grupo de berries tienen una plasticidad excepcional
y pueden pasar a enriquecer la diversidad de cultivos que se
desarrollan sobre los fértiles suelos del Jardín de la República.
Las 14 variedades sujetas a evaluación son Black Satin; Boys;
Caigange; Dirkensen; Ebano; Evergreen; Jumbo; Logan Thornless;
Marionberry; Tayberry; Thornfree; Tupi y 878. El marco de plantación
utilizado es de 3 m entre filas y 2 m entre plantas (casi 1.700
plantas/ha), con un sistema de conducción tipo ípsilon, con un eje
central inferior y ramas que se atan a alambres laterales. Las
plantas entran en producción el primer año, a partir de octubre, y
en la primera campaña los rendimientos obtenidos estuvieron en el
rango de las 8 y 15 t por hectárea.
Los máximos valores de sólidos solubles totales obtenidos en el
período de producción evaluado -noviembre/enero, es decir meses con
altas temperaturas-, alcanzaron los 15º Brix.
Previamente se concluyó que las moras híbridas pueden insertarse en
el esquema productivo de berries en Tucumán, tanto por sus buenos
rendimientos, calidad de fruta como por la época de cosecha, la cual
es posterior a la frutilla y al arándano. No compite por mano de
obra con estos cultivos.
Esta temporada se intensificarán los estudios y ampliarán la
información sobre este cultivo.
Arándanos: el INTA Famaillá introdujo en 1996 el cultivo de
arándano como alternativa de diversificación para el NOA. En esos
años, se pronosticaba alcanzar una superficie implantada de 35 ha
con arándanos en Tucumán para el 2000. Actualmente, hay más de 1.200
ha de este berry y las demandas de conocimiento también crecieron
vertiginosamente.
Para satisfacer esas demandas, la Estación Experimental Agropecuaria
INTA Famaillá realiza estudios de calidad de fruta desde 2005, y
tiene implantada una colección de variedades en red con el INTA
Concordia, compuesta por Becky Blue; Bonita; Choice; Florida Blue;
Georgia Gem; Gulf Coast; Magnolia; Millenia; Misty; O‚Neal; Sharp
Blue y South Land.
Las líneas de trabajo son fenología, evaluación de variedades,
control químico de malezas, ecofisiología del cultivo y calidad de
fruta. En este último aspecto se determinó que la firmeza disminuye
de octubre a noviembre, a medida que aumentan las temperaturas
medias. La Gulf Coast es una de las variedades de mayor firmeza.
También se realizan, en forma sistemática, cursos de capacitación
para diferentes niveles de recursos humanos involucrados en la
cadena arándano.
Frutilla: en cuanto a frutilla, el INTA Famaillá es la unidad
coordinadora y/o ejecutora de proyectos nacionales del organismo que
involucran a este cultivo. En ese marco, se está estudiando el
efecto del fotoperíodo, temperatura y estado nutricional de
plantines obtenidos en viveros ubicados en diferentes latitudes,
desde Ushuaia hasta Tafí del Valle.
Con el apoyo de diversas cátedras e institutos de la UNT y de
distintas empresas, se realiza un permanente seguimiento del estado
fitosanitario del cultivo, lo que permitió ampliar el conocimiento
de plagas y enfermedades, el estudio de dinámica poblacional de
organismos nocivos y benéficos y proponer alternativas de manejo
integrado de agentes abióticos adversos con métodos de bajo impacto
ambiental.
Otras contribuciones importantes a la producción sustentable de
frutillas son las propuestas de alternativas de desinfección de
suelo y el diseño de planes de fertilización diferenciados para las
variedades de mayor importancia actual (por ejemplo Aromas, Camarosa,
Camino Real, Sabrosa y Ventana).
En tests de calidad de fruta, Albion, Camarosa y Sabrosa se
destacaron por su firmeza y contenido de sólidos solubles totales.
Se lograron avances en la sensibilización de pequeños y medianos
productores sobre la importancia y necesidad de implementar las BPA
y BPM.
Los resultados de estas actividades se difunden periódicamente en
diferentes instancias, tales como jornadas, días de campo, charlas
técnicas, cursos de capacitación, publicaciones y congresos.
Fuente:
La Gaceta de Tucumán. 30/05/2008
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