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Desde el sur se suma una empresa al pequeño grupo de frigoríficos
argentinos que se dedica a la faena de caballos. La empresa
Solemar Alimentaria SA, de la familia Masina, se sumó desde la
localidad rionegrina de Chimpay al pequeño grupo de frigoríficos
argentinos que se dedica a la faena de caballos.
Hace 15 años los Masina comenzaron las relaciones con proveedores
argentinos para analizar las potencialidades de la zona. “El
proyecto surgió a partir de un importante pensamiento de la empresa
madre que se encuentra en Italia”, rememora Rinaldo Masina,
apoderado de la firma y quinta generación de la empresa, que hace un
año decidió radicarse en la zona del Valle Medio para el proceso de
comercialización.
Pero, el plan no termina en la compra y faena de los animales.
“Nuestra idea es desarrollar el emprendimiento de tal manera que
podamos criar y engordar a los caballos, pretendemos completar todo
el ciclo de comercialización y trazabilidad”, dice Masina, en
declaraciones a “Región Protegida Patagónica”, editada por FUNBAPA.
Se trata de una actividad muy controlada, especialmente en los
aspectos de inocuidad y calidad de la producción. “La planta tiene
capacidad y cumple con todas las disposiciones requeridas por las
normas para la exportación”, comenta el empresario.
En la planta se realiza el primer y segundo ciclo de la faena, ya
que se pasa carne despostada para obtener productos al vacío en un
proceso totalmente refrigerado. La compra de animales se realiza en
forma directa, articulada a través de intermediarios o proveedores.
“Nos inclinamos por la primera ya que así nos aseguramos conocer la
fuente, el origen y estado del animal, es decir la trazabilidad del
producto”.
Solemar tiene asentamiento en Chimpay y una directa vinculación con
el medio, ya que una importante porción de la mano de obra es local
y regional. “Este es un aspecto positivo porque beneficia al
desarrollo productivo, no solo a esta ciudad, sino a todo el Valle
Medio”.
Al justificar la elección del lugar, Masina comenta que uno de los
mayores problemas fue encontrar un establecimiento que constará con
las características adecuadas a lo proyectado. “Encontramos en
Chimpay las instalaciones apropiadas a nuestros requerimientos, con
el tamaño pretendido y a estrenar”.
Pero, también dice que Ceferino Namuncurá fue parte de la decisión.
“Vino por parte de un sacerdote salesiano amigo de la familia, quien
nos contó la historia del beato y nos convenció que en Chimpay está
la suerte”.
Según datos oficiales, durante el 2006 en el país fueron faenadas
casi 241.000 cabezas de equinos y los datos de este año siguen
siendo alentadores. Si bien el principal destino que tiene Solemar
Alimentaria es el mercado italiano, los compradores más importantes
de carne de caballo son Rusia, Francia y Japón.
Así, la Argentina es el mayor exportador de carne equina del mundo y
los números son 37.000 toneladas por un valor de 80 millones de
dólares a lo largo del año pasado.
En la provincia de Buenos Aires es donde se concentra la mayor parte
de la faena con 115.092 cabezas. Le sigue Córdoba con 58.079, Entre
Ríos 4.699, y La Pampa con 22.625.
En último lugar quedan Chubut y Río Negro, con 250 cabezas, según
recientes datos difundidos por medios gráficos nacionales.
Funcionan sólo siete establecimientos en todo el país. Dos están en
Buenos Aires (Indio Pampa y Lamar), uno en La Pampa (Uriburu), otro
en Entre Ríos (Frigorífico Equino, Entre Ríos), uno en Chubut (Naturalcarni
Patagonia), uno en Córdoba (Aimar) y el restante en Río Negro (Solemar
Alimentaria).
Fuente: ADN-Rio Negro,
Argentina. 26/12/2007
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