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Un importante hallazgo de radiólogos argentinos
permite observar con mayor precisión las vías biliares y evitar la
repetición del 30% de los estudios. Con el valor de una dosis de esos
contrastes artificiales se puede cubrir un año de trabajo con yerba
mate.
Como no podía ser de otra manera ni en otro lugar del mundo, un grupo
de especialistas argentinos identificó una nueva propiedad de la yerba
mate: mejora la precisión de las imágenes del páncreas y la vesícula
captadas por la resonancia magnética, al "apagar" el efecto que
provocan los líquidos presentes en el resto del aparato digestivo.
Una taza de mate cocido con azúcar o sin ella antes de acostarse sobre
la camilla del resonador magnético evita tener que repetir alrededor
del 30% de los estudios debido a la preparación inadecuada de los
pacientes.
El hallazgo de esta nueva sustancia de contraste oral aporta la
solución tan buscada en muchos laboratorios del mundo. Sin efectos
adversos, fácil de preparar y muy económica para el diagnóstico de
alteraciones en las vías biliares y el páncreas, la utilidad
radiológica de esta hierba autóctona fue premiada en el último
Congreso Argentino de Radiología.
"La infusión de yerba mate es un medio de contraste inocuo para el
paciente y muy efectivo para eliminar la intensidad de señal del
tracto gastroduodenal, lo que mejora la visualización de las
estructuras anatómicas de la vía biliopancreática", concluyen los
investigadores del Departamento de Resonancia Magnética Digestiva de
la Fundación Científica del Sur, entidad afiliada a la Facultad de
Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
Allí, cada semana se hacen entre 30 y 40 colangiorresonancias, como se
denomina el estudio que en no más de 15 minutos permite tomar imágenes
del árbol biliar y pancreático a pacientes recién operados de
vesícula, con lesiones en el páncreas o sospecha de tumores. Sin
embargo, el mayor obstáculo hasta ahora era la ausencia de un líquido
de contraste capaz de anular la señal que emiten los fluidos
gastroduodenales y que a veces impiden visualizar con precisión las
imágenes que el radiólogo necesita analizar.
"Comenzamos hace dos o tres años a investigar contrastes orales
derivados de alimentos, como los arándanos o el jugo de piña, que ya
se utiliza en otros países, además de otros preparados comerciales y
adaptados -relató a LA NACION el autor principal del estudio, doctor
Eduardo Martín, radiólogo y docente de la UBA-. Pero el problema era
que el aparato gastrointestinal y la vía biliar, que sale del hígado y
finaliza en el duodeno, tienen líquidos que aparecen con el mismo
color en las imágenes del resonador e interfieren en la visión del
árbol biliar."
Por azar
El camino que le permitió al equipo identificar esta nueva propiedad
de la yerba mate, que se explica por su alto contenido de manganeso,
comenzó por azar, cuando el doctor Martín y el técnico radiólogo
Daniel Sarroca advirtieron que la característica común en los 20
voluntarios saludables que participaron del estudio habían tomado mate
antes de la resonancia.
"Cuando nos dimos cuenta, enseguida cambiamos el jugo de piña por el
mate cocido", agregó Martín.
A partir de este estudio, que obtuvo excelentes resultados también en
10 pacientes con síntomas de trastornos de la vía biliopancreática, en
el Departamento de Resonancia Magnética Digestiva de la fundación se
diluyen 33 gramos de cualquier yerba mate que se consigue en el
supermercado o el almacén para preparar un litro de líquido de
contraste oral. Los pacientes toman a gusto 250 mililitros, quince
minutos antes de ingresar al resonador.
"Existen productos disponibles en el mundo para opacar o borrar por
contraste negativo durante la resonancia las imágenes del estómago y
el duodeno, que suelen tapar el árbol biliar, pero cuestan unos 60
dólares la dosis", explicó el doctor Claudio Bruno, director de la
Unidad Académica de la fundación e integrante del equipo, en el que
también participaron los doctores Mario Bruno, Paola Battezzatti y
Sergio Usero. Sin embargo, coincidieron Bruno y Martín, ninguno de
esos productos está disponible en nuestro país.
Pero, a partir de este hallazgo, los expertos estiman que con el valor
de una dosis de esos contrastes artificiales se puede cubrir un año de
trabajo con yerba mate. "Aunque probamos la utilidad de la infusión
sólo para la vía biliar, consideramos que seguramente tendrá muchísima
utilidad en los estudios por imágenes de otros sistemas, como el
urológico", finalizó Martín.
Fuente: Fabiola Czubaj, Diario La Nación.
18/12/2006
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